La mafia sigue viva

0
232
Dieciséis meses después de que explotara el escándalo de los “CNM Audios” y se realizaran las primeras detenciones de la mafia de los “Cuellos Blancos”, las redes de corrupción en el sistema de justicia del país permanecen vigas, operantes y en recomposición.

A l luz de los hechos, la hermandad de los “Cuellos Blancos” sigue cortando el jamón en la Fiscalía, el Poder Judicial y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Los fiscales Pedro Chávarry, Tomás Gálvez y Víctor Rodríguez Monteza controlan la Junta de Fiscales Supremos. Los magistrados Ángel Romero, Aldo Figueroa y Duberlí Rodríguez, señalados por las fiscales Rocío Sánchez y Sandra Castro como “miembros activos de la presunta organización criminal”, continúan diciendo en la Sala Plena de la Corte Suprema, el órgano de gobierno del Poder Judicial. Y el JNE, la institución encargada de llevar adelante las próximas elecciones legislativas, se encuentra en manos de Víctor Ticona Postigo, un juez supremo que llamaba “hermanito” al prófugo César Hinostroza. Y que también intervino en este tráfico incesante de intercambio de influencias, favores y encargos, pasando por encima de los procedimientos y de las normas.

Es más de dos meses de investigaciones preliminares, la Fiscal de la Nación Zoraida Ávalos encontró indicios que comprometen seriamente al presiente del máximo organismo electoral en el presunto delito de tráfico de influencias agravado. En este caso, según la tesis fiscal, Ticona no sería un simple cómplice de César Hinostroza.

Son cinco las conversaciones telefónicas entre Ticona e Hinostroza, que fueron interceptadas por el “Sistema Constelación” de la Policía Antinarcóticos. Las grabaciones son de principios del año pasado.
La defensa de Ticona se empeña en asegurar que el presidente del JNE “no era amigo de Hinostroza”. Y que los audios no prueban nada.

Eso, sin embargo, no es cierto. Las escuchas corroboraron la estrecha amistad entre ambos magistrados, al punto de que Ticona le dice “mi hermano” al prófugo Hinostroza. Y este se refiere a él como “Victítor”. El 15 de enero del 2018 Ticona llamó al teléfono celular de Hinostroza sin imaginar que la comunicación había sido intervenida por orden de un juez. Hinostroza le dijo al presidente del JNE que había intentado comunicarse con él varias veces. Ticona se excusa diciéndole: “Estuve en una sesión de tragos”. 

Luego de reiterarle su amistad, Hinostroza va al grano: “Sí, mi hermanbito, Victítor, hay una persona que está trabajando en tu Secretaría General”. Hinostroza se refería a Brian Rojas Alonso, empleado del JNE y hermano de una secretaria de la Corte Suprema “Oye, hermano, para que le renueven su contrato nomás quería”, le solicita Hinostroza al titular del JNE. 

Ticona le responde que Rojas fue removido del puesto por indisciplina. “Dale una oportunidad en todo caso, pues, hermano”, retruca Hinostroza. El presidente del JNE no se lo tiene que pensar mucho antes de contestar: “Ya, si tú me pides que le dé una oportunidad, yo le voy una oportunidad (...) Pero lo ubico en otra área, no en Secretaria General. Con las mismas condiciones que estaba. Le daremos una nueva oportunidad, hermano”.

La fiscal Zoraida Ávalos constató que Brian Rojas Alonso, el recomendado de Hinostroza, laboró como notificador en la Secretaría General del JNE, desde el 2013 hasta diciembre del 2017, cuando fue despedido por no cumplir con las funciones que se le habían encargado, de acuerdo a dos informes de la Jefatura de Recursos Humanos. Sin embargo, vulnerando todos los procedimientos internos, Hinostroza utilizó su cargo para que se contratara a Rojas Alonso en la Unidad de Cobranzas del JNE, donde trabajó hasta diciembre del 2018. Es decir, hasta dos meses después de que el destituido Hinostroza fugara a España.

“Hoy por tí, mañana por mí”. La expresión calza a la perfgección en esta presunta trama de corrupción. El viernes 19 de enero del 2018 Ticona llamó a Hinostroza para cobrarle el favor. Le pidió un “servicio especial” para beneficiar a Idalia Guerrero Sosa, una trabajadora de la Subgerencia de Contabilidad del Poder Judicial que estaba a punto de perder el puesto por disposición de la Gerencia de Personal. “La están despidiendo”, advirtió el titular del JNE, que le solicitó a Hinostroza que intercediera por ella para que “continúe tyrabajando”. Cinco días después, el 24 de enero del 2018, Ticona volvió a llamar a Hinostroza para preguntarle por “ese asuntito (del) que te hablé”. El juez supremo le comentó que había tenido dificultades con el gerente de Personal del Poder Judicial y se lamentó señalando que “han perdido un poco de respeto a nosotros”. Y ante la insistencia de Ticona, Hinostroza responde: “Ya, mi hermano”.

La Fiscal de la Nación verificó que Idalia Guerrero Sosa continúa trabajando en la Subgerencia de Contabilidad del PJ, a pesar de que había una disposición interna para removerla del puesto en febrero del año pasado. La componenda fue de ida y vuelta.

“Independientemente del resultado de las investigaciones que lleva a cabo la Fiscal de la Nación es claro que los hechos atribuidos al señor Ticona constituyen un severo y grave cuestionamiento a su desempeño funcional. ¿Cómo desempeñar el cargo de presidente del JNE, con un proceso electoral en marchas, con tan grave cuestionamiento que le quita autoridad y legitimidad?”, pregunta el ex fiscal Avelino Guillén.

El pasado miércoles 23 el presidente del JNE acudió a la Fiscalía de la Nación para sr interrogado sobre el intercambio de favores con el prófugo César Hinostroza. Ticona se limito a acogerse al derecho de guardar silencio y evitó pronunciarse sobre Hinostroza.

“Toda persona, todo imputado, tiene derecho a guardar silencio. Eso esta amparado por ley”, declaró a esta revista Karl Borjas, abogado del titular del JNE. De acuerdo al letrado, “las llamadas y el contenido de estas, desde mi óptica, no pueden considerarse como delito. Mi patrocinado jamás pidió trabajo. Pidió que reciban a una persona para una reunión. Jamás pidió que la contraten”.

Borjas cree que la indagación preliminar contra su cliente será archivada por la Fiscal de la Nación Zoraida Ávalos. Esto supondría una puñada para el sistema anticorrupción, pues no sólo Ticona permanece en la institución que fiscalizará las próximas consultas populares. El representante del Ministerio Público en el JNE es el fiscal Supremo Luis Arce Córdova, quien también aparece en diversos audios hablando con Hinostroza sobre cómo favorecer al ex alcalde de Carmen de La Legua, Raúl Odar Cabrejos, en un proceso de vacancia.

Al fin y al cabo no se trata de casos aislados. Si bien Ticona y Arce no han sido considerados por la Fiscalía como miembros activos de la presunta organización criminal los “Cuellos Blancos”, si participaron de un esquema mafioso que recorrió todo el aparato de justicia. Y que, a pesar de los audios, del escándalo y de la indignación, no ha sido desbaratado.

Por el contrario, las fiscales del Callao temen que la investigación que desnudó a esta poderosa red de jueces, fiscales y consejeros corruptos se desmorone como un castillo de naipes por obra y gracia del fiscal supremo provincial Jesús Fernández Alarcón, a cargo de la Fiscalía Suprema Transitoria Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos.

Por: Américo Zambrano















Fernández está encargado de investigar a los magistrados de primera instancia vinculados a los “Cuellos Blancos del Puerto”, mientras que el fiscal Pablo Sánchez es responsable de indagar preliminarmente a los jueces y fiscales supremos, entre ellos los fiscales Pedro Chaverry, Tomás Gálvez, Víctor Rodríguez, así como los magistrados Ángel Romero y Aldo Figueroa, comprometidos en la presunta red criminal. Cuando Pablo Sánchez culmine la etapa preliminar y reciba el visto bueno de la fiscal Zoraida Avalos los expedientes pasarán a manos de fiscal supremo Fernández Alarcón para el inicio de los procesos judiciales. El problema es que Fernández no maneja la misma hipótesis de trabajo que los fiscales del Callao y el fiscal Sánchez.
Las fiscales Sandra Castro y Rocío Sánchez esbozan que los miembros de los “Cuellos Blancos” pretendían “copar las entidades publicas como el Poder Judicial y el Ministerio Público” para tener injerencia en diversos procesos judiciales e investigaciones fiscales, con el objeto de beneficiarse mutuamente cuando resultara necesario.
En la misma línea apunta el fiscal supremo Pablo Sánchez, que sostiene que esta presunta organización criminal tiene entre sus miembros a altos funcionarios del sistema de justicia, pero también a abogados, empresarios, políticos y personal administrativo que se ubican en distintos niveles de jerarquía. “Existe evidencia a la fecha de un mayor alcance y dimensión de esta organización criminal”, revela el documento obtenido por esta revista.

Síguenos en Facebook

(function(d, s, id) {
var js, fjs = d.getElementsByTagName(s)[0];
if (d.getElementById(id)) return;
js = d.createElement(s); js.id = id;
js.src = «//connect.facebook.net/es_ES/sdk.js#xfbml=1&version=v2.6&appId=181244662078276»;
fjs.parentNode.insertBefore(js, fjs);
}(document, ‘script’, ‘facebook-jssdk’));

The post La mafia sigue viva appeared first on La Noticia Renovada.

Texto e imágenes de: La Noticia Renovada
@ La mafia sigue viva

Comentarios

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here