PIURA REGIÓN MILENARIA – VALOR.PE

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Por Edwin A. Vegas Gallo

En este tiempo de guerra viral en la que Piura, está en el centro de la noticia por inconductas impropias de seguidores de Baco e impericia de su gobernador; si me permiten, quisiera dejar que mi piuranidad hable en esta nota. Los primeros rastros del poblamiento humano de la actual Región Piura según Uhle, Tello o Puig; datan en Talara, hace 9 mil años atrás ¿Homo sapiens talarensis?, hallazgo circunscrito a la zona ubicada entre el río Chira y Punta Rico en la quebrada de Máncora.

La Región Piura,  ambientalmente es heterogénea, con ecosisistemas  costeros, andinos y amazónicos, que han permitido que la vida humana se haya desarrollado en un espacio geográfico con clima variable y oscilante, entre sequías e inundaciones, influenciado por los Andes y dominado por dunas y médanos del desierto de Sechura, que con las lluvias de El Niño, reverdecen y recobran vida con el piuranísimo símbolo del algarrobo Prosopis pallida, “verdes mis algarrobos verdes, como la fe de mi esperanza”.

En esos 9 mil años atrás el ¿H.sapiens talarensi?, siguió caminando, dejando sus huellas en los Chusis, Tallanes, Vicus,  Capullanas, Huancapampas y Guayacundos (con tres curacazgos proto-jívaro amazónicos). Esta heterogeneidad ambiental costera-andina-amazónica, hizo que las razas, las costumbres, la lengua y la dieta alimenticia de los diversos grupos señalados anteriormente, se vieran influenciados por el clima, con la consecuente transformación de la diversidad cultural regional.

Nueve mil años después del H.sapiens talarensis?, la franja costera se desertificó y las comunidades de bosques tropicales por sucesión ecológica se convirtieron en bosques secos de algarrobo y arena, que es donde se ubicaron los asentamientos humanos prehispánicos y que incluso llega a nuestros días con ciudades intermedias poco desarrolladas como Piura, Sullana, Talara y Paita, dejando a los territorios andinos y andino-amazónico a espalda de la realidad socio política, situación que en la actualidad persiste. Humboldt, hace poco más de 200 años, cuando visitó Ayabaca señaló ” Ayabaca está hecha, por otro lado, para dar una idea ventajosa del Perú. Se ve allí todos los oficios, el doble de habitantes que Loja, Ecuador, señoras bien puestas…”.

Hoy Ayabaca junto a Huancabamba, están dentro de las provincias de extrema pobreza del país y Loja dentro de las más prósperas del país del Norte. Esta miopía de los gobernantes de turno hacen que la riqueza ambiental, la estabilidad ecológica de nuestro territorio, no sea manejada racionalmente con política de ordenamiento territorial y con políticas públicas de gestión de su biodiversidad terrestre, marina y cultural mediante enfoque integrado, lo que genera indicador de desarrollo humano pobre a pesar de la riqueza biológica y geológica, de la Región.

Hoy que se habla con cierto sarcasmo de Piura y de los piuranos, parafraseando el verso del tondero piurano, danza de creación oriunda de la Provincia de Morropón “si alguien habla de Piura le rompería hasta la sien”; allí nos incluimos o como el verso de ese otro hermoso tondero La Perla del Chira, “aunque lejos yo me encuentre no te olvidaré Sullana…he de volver a mi tierra en busca de mi gallada (no la del gallo de corral ajeno, que nos gobierna) recordando viejos tiempos para seguir la jarana”.

l Laureado Premio Nobel Mario Vargas Llosa, en su Discurso de Orden por su investidura de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Piura, (que por cierto se mencionó en la lectura de su Hoja de Vida, en la Ceremonia de Premiación en Estocolmo Suecia) al referirse a los 18 meses que vivió en Piura ciudad y que lo marcó para siempre, señalaba “las relaciones que tienen las personas con las ciudades son tan misteriosas como las que tienen con otras personas.

Hay ciudades que nos caen simpáticas y hay ciudades que nos caen antipáticas, hay ciudades que pasan en nuestra vida sin dejar casi una huella en la memoria y hay otras en cambio que se graban profundamente y se quedan para siempre allí, ciudades cuyos recuerdos luego se incorporan y pasan a formar parte como un ingrediente esencial en nuestras vidas”.

Estas son las ciudades de Piura para el Nobel, ciudades simpáticas y agradables, con quién tuve el honor de acompañarlo y compartir su periplo a Sullana, Paita y Chulucanas, donde quedó gratamente encantado con la gastronomía, la cerámica, la belleza paisajística de sus escenarios.

Este pensamiento vargasllosiano, es lo mismo que les sucede a las personas que visitan la Región Piura y que particularmente me sucede y conmueve. Les confieso he estado en ciudades de cinco de los seis continentes del Planeta, muchas con historia y cultura antigua, con esplendor y magnificencia, pero no despiertan en mi, el gusanillo que me envuelve cuando retorno a las ciudades de Piura.

Recordando vivencialmente a López Albújar, “necesito volver a Piura para oler su yucún, necesita mi cuerpo bañarse de su arena y como el gigante mitológico recuperar mis fuerzas al pisarla, sentirla o simplemente olerla”. Este amor apasionado por esta Piura heterogénea cultural y ambiental, que nuestros ancestros nos han enseñado a amarla y que resuena como campana al viento que agita nuestra piuranidad y conciencia, lo resumo en este Credo de amor a esta sacra tierra piurana:

Creo en la religiosidad de mi pueblo expresada en El Señor Cautivo de Ayabaca, El Señor de Chocán y en la Virgen de las Mercedes.

Creo en las iglesias cristianas evangélicas.

Creo en las fuerzas ancestrales de mi tierra piurana. Creo en la inteligencia de quienes anhelan su grandeza y trabajan con denuedo por su prosperidad.

Creo en la sangre gloriosa e invicta de sus hijos derramada en infaustas guerras.

Creo en la humanidad patente del Gran Almirante Miguel Grau que perenniza lo excelso de los valores humanos y cristianos.

Creo en el querecotillano José María Raygada Gallo, Presidente del Perú.

Creo en el imperio del Derecho, heredad de tribunos como Ignacio Escudero y luchadores sociales como Luciano Castillo Colona e Hildebrando Castro Pozo.

Creo en la alegre expresión de la bandera blanca del chicherío piurano donde el ¡salud¡ es práctica de consenso y democracia pueblerina.

Creo en el significado profundo del hermoso tondero que embarga de sentimiento y añoranza. Creo en los piuranos y piuranas, en sus distintos gentilicios, apasionados y apasionadas en el trabajo solidario.

Creo en el poder de la palabra de sus poetas y escritores como Carlos Augusto Salaverry, Marco Martos y Miguel Gutierrez que nos empujan hacia un mejor bienestar social.

Creo en un futuro con educación sin exclusiones ni excluidos.

Creo en las cincuentenarias universidades piuranas, la Universidad Nacional de Piura y la Universidad de Piura, en su vocación de servicio educativo a Piura y al país.

Creo en mi esposa, en mis hijos, en mis padres, en los padres de mis padres y en los padres de aquellos.

Creo en la cumbia piurana de Agua Marina, Armonía Diez y Corazón Serrano, que nos invitan a la danza y al amor.

Creo en esta Piura que aspira un futuro sostenible con desarrollo humano.

Finalmente termino señalando que la querida y amada Piura, está por encima de unos cuantos desadaptados o de un mal gobernante.

Tengamos confianza que la Región Piura, cual Ave Fénix, resucitará y recuperará el esplendor de su cultura, forjada hace más de nueve mil años.





Fuente: PIURA REGIÓN MILENARIA – VALOR.PE

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