El uso excesivo de desinfectantes podría ‘borrar’ las huellas dactilares – LA NOTICIA RENOVADA

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El temor a ser contagiados con el temible COVID-19 nos ha llevado a extremar las medidas de higiene a nivel personal y familiar. Hoy, la mayoría lleva en el bolso guantes, mascarilla y un producto desinfectante de diversa nomenclatura. Todos quieren evitar contratiempos.

Matar el virus es un objetivo latente. Las armas más comunes en los tiempos de pandemia son el alcohol, la lejía, y en el plano doméstico, el uso de detergentes para el lavado de ropa o para la vajilla. Ello, no obstante, puede causar afecciones a la piel, como alergias o lesiones.

“Lamentablemente, todos estos limpiadores son perjudiciales para la piel y pueden llegar a maltratarla y producir heridas ya que estas sustancias, en principio, no respetan el PH adecuado de la piel y resecan las capas superficiales. Al ser germicidas, van eliminando la flora normal que protege la piel”, explica la doctora María Luisa Téllez Salas, dermatóloga de la Clínica Ricardo Palma.

La irritación, advierte, va a causar un deterioro en la reparación normal de la piel llegando a producir dermatitis y la consiguiente inflamación. Una de las zonas más afectadas serían, indudablemente, las manos.

“Si no se repara adecuadamente, la piel que sale ‘nueva’ es imperfecta y tiende a engrosar para protegerse. Por ello, las huellas dactilares pueden ‘borrarse’”, señala.

Téllez sostiene que los productos más irritantes son los álcalis, como la lejía, seguido de los desinfectantes, germicidas y alcoholes.

En esta pandemia hay un permanente afán por desinfectarse las manos y en ese escenario apelamos a diversos productos como el gel antibacterial. “Los geles antibacteriales causan irritación y, en efecto, pueden causar alergias y dermatitis. Lo menos irritante y que conserva las reglas no contaminantes es el lavado de manos”, precisa la especialista.

Considera que se pueden utilizar jabones comunes, de preferencia glicerina, suaves, sin perfumes, y en personas sensibles con limpiadores de PH 5.5 o neutros. Lo importante del lavado, dice, es la espuma y la abundante agua que se utilice para ello.

ROSTRO Y CUERPO

¿Y para la cara, qué aplicamos? Le preguntamos. Para la limpieza del rostro, señala, sería fundamental utilizar limpiadores dermatológicos, que son los que poseen las cualidades adecuadas para el cuidado facial. En pieles delicadas sería mucho mejor el uso de lociones micelares.

“Parte de la limpieza y cuidado facial es la hidratación y el uso diario del bloqueador. A pesar de no salir a la calle, en nuestro hogar utilizamos muchos aparatos que emiten radiaciones o fracción de radiación, especialmente UBV, que son causantes del maltrato y envejecimiento facial”, anota la especialista.

El cuidado del cuerpo en tiempos de pandemia también es importante. Especialmente, para que no se reseque de tanto mojarse.

“Debemos hacerlo con limpiadores suaves con PH 5.5 y no olvidar nunca la hidratación diaria. Es bueno tener en cuenta evitar la deshidratación por agentes externos, como cambios bruscos de temperatura (vapor, frío extremo) y ropa muy sintética”., agrega.

El lavado continuo de manos y los baños recurrentes forman parte de un nuevo estilo de vida. No obstante, surge la pregunta si estas prácticas podrían favorecer la aparición de hongos en las uñas o en el cuero cabelludo.

La dermatóloga sostiene que la “humedad externa” por sí sola no va a producir hongos; solo crea el hábitat adecuado para que si nos topamos en algún lugar con un hongo, este rápidamente se instale en nuestra piel. Frente a ello, recomienda el buen secado después del baño.

“Básicamente, la infección por hongos se da por contagio, sea directo, persona a persona o fómites, es decir, prendas u objetos contaminados con hongos, como los encontrados en lugares públicos, gimnasios, saunas, piscinas”, precisa Téllez.

DATOS:

  • Para el cuidado de la piel de los niños, la doctora María Luisa Téllez recomienda escoger los limpiadores dermatológicamente aprobados, de preferencia sin perfumes ni colores. El principio de no irritar la piel es fundamental para su cuidado.
  • Reitera que la hidratación juega un papel importante en la conservación de la barrera cutánea.
  • Téllez aconseja enseñar a los niños a no tocar lugares u objetos públicos cuando salen a la calle.
  • Dada la coyuntura y la necesidad de desinfección, sugiere tratar de usar geles desinfectantes y alcohol, pero no de grados muy altos, antes que lejía.
  • Recuerda que nuestra piel es un órgano vivo y puede ‘hablarnos’ de los errores que podamos estar cometiendo. “Hay que saber escucharla, nos va dando pistas, sensaciones de ardor, escozor, tensión, aparición de manchas. Son una llamada de atención y debemos ir a un especialista”, dice.
  • Advierte que el automedicarse puede traer un daño mayor a la piel.

Por: DAVID TOLENTINO



Fuente: El uso excesivo de desinfectantes podría ‘borrar’ las huellas dactilares – LA NOTICIA RENOVADA

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