Un apunte sobre Mario Vargas Llosa tras saber de la muerte de Juan Marsé – VALOR.PE

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Por: Percy Vilchez Salvatierra

Al final de estas líneas hay un enlace que contiene un video que, a su vez, contiene un momento muy simpático en el que MVLL es protagonista (hasta se hace el gracioso) algo casi inusitado en el “marqués’ según la visión que se tiene de él ahora. Se ve que el Nobel se sentía muy cómodo con la gente que integraba ese grupo de debate: Manuel Vázquez Montalbán, Fernando Savater, Juan Goytisolo, Jorge Semprún y Octavio Paz.

Ver a Mario Vargas Llosa en este debate, tan entretenido y feliz, me ha hecho recordar lo mucho que lo he leído y aunque generalmente he estado en su contra, aun ahora lo estoy, en casi todo, y aunque lo he criticado largamente jamás he tenido la mezquindad de negarlo. Mis amigos de juventud sabrán dar fe que para nombrar a gente que se tumbara a MVLL recurría a grandes estetas y artífices supremos de la literatura (el estilo del autor en cuestión siempre me pareció incoloro, por decir, lo menos, aunque vigoroso) mas en el orden de producción de todos los géneros que utilizó no le salía ni uno enfrente en aquellas épocas. Como en ese entonces era poeta o me creía poeta, como la mayoría de los que creen jugar la profesión más riesgosa del mundo que es, sin duda, el ejercicio pleno de la Poesía, solía hablar de Pound o Hinostroza y desestimaba al laureado novelista en pro de la Poesía, imponía silencio y pasábamos a otros temas. En fin, veleidades de adolescente.

A su novelística le hacía falta o, en todo caso, a sus personajes les hacía falta el apetito de inmensidad y de grandeza que yo creía fundamental para la existencia. Casualmente, La Guerra del Fin del Mundo, donde estas ideas se presentan no me gustó, salvo por la mera narración, pues hizo de casi todos sus personajes unos fanáticos. Vaya hombre para más retorcido.

También, le hacía falta una comunión con la fantasía o la metafísica. Su realismo me parecía tan limitado que Conversación en la Catedral se me hacía el tipo de novela que habría escrito Ribeyro si hubiera tenido arrestos para lo épico. Pese a ello, la primera vez que leí esta obra turbulenta, turbia y muy peruana era como si hubiera leído a Dostoievski, estaba convulsamente emocionado al llegar a la última página, aunque la mediocridad de Zavalita era insoportable, era la sublimación del imaginario ribeyriano o algo así de patético.

En este orden de sucesos podría seguir por todas las obras del corpus vargallosiano mas basta de digresiones. Volvamos al tema, inicialmente propuesto,

Ergo, detestar al “marqués” es una horrenda infamia. Si no les gustan sus ideas, refútenlas, critíquenlas, expongan series de argumentos y contrargumentos y vénzanlo. Si no les gusta que alcahuetee a escritores mediocres, escriban algo mejor que las obras canónicas del arequipeño y no se fijen en esas caídas estéticas o tan solo publicitarias de un viejo que acaso esté esperando su último canto escribiendo documentos aburridos varias horas seguidas jornada tras jornada, perseverando, así, en una escritura de la que no puede deshacerse, ¿acaso alguien sabe de algún otro romance tan intenso entre un individuo y la escritura?

Odiarlo porque no es solicito con los excesos de la izquierda o porque se volvió derechista es no haber entendido nada de la vida en general y de la vida de MVLL en particular. Lo peor es que frente a frente, seguramente, sus detractores “pensantes” no le dirían nada. El octagenario pese a sus años tiene más espíritu que cualquier treintañero y hasta podría repetir el directo que derribó a García  Márquez aquella vez hace ya mucho tiempo.

Yo que he escrito varias veces en contra suya, ahora lo saludo por el luto que proviene de otros lados de la literatura.

Viejo perro, el más grande novelista peruano hasta este momento (aunque Gutiérrez le dio vuelta, solo lo hizo con una novela y tú, en cambio, tienes tres grandes por lo menos) hoy que he sabido de la muerte de Marsé me he puesto a recordarte y me he sentido muy bien. De hecho, me he sentido feliz.

Ahora, a escribir.

Pax.

  1. S.

Octavio Paz siempre es espléndido cuando refuta y aclara los desplantes de MVLL, el inmenso mexicano no en vano es uno de los escritores más inteligentes y finos del último siglo. ¿Quiénes lo odiaban (en apariencia)? Los “infra-visceralistas”*. Pues, allí tienen…

Extracto: Véase el video contenido en este enlace.

Video completo:

https://youtu.be/dnJnaBEcMgk

*infrarealistas y real visceralistas, etc. Pese a esa desprolija pose resentida, Bolaño expone en cierto pasaje de Los Detectives Salvajes una supuesta o ensoñada interacción de Paz y Santiago-Lima. Acto bienhechor, sin duda, muy fraterno, que intenta sublimar a Mario Santiago (Ulises Lima) pues tengo la plena seguridad que el chileno sabía de la enorme distancia entre uno y otro pero quiso tener un gesto con su amigo perdido y como expuso esta idea en su novela está todo bien. Si hubiera puesto esa equiparación en un ensayo, en cambio, se habría cubierto de escoria hasta el fin de los días.

 

PERCY VILCHEZ SALVATIERRA

Escritor.

Abogado. Analista político. Comunicador.

Director de Libertad Bajo Palabra.

Libertad Bajo Palabra, programa de análisis político y crítica cultural, todos los lunes y jueves de 9 a 10 pm en Radio Miraflores Televisión.

 





Fuente: Un apunte sobre Mario Vargas Llosa tras saber de la muerte de Juan Marsé – VALOR.PE

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