Este domingo 20 empieza el Mundial de Catar, pero este país tiene solo 300 hoteles para albergar a más de 1.5 millones de personas que se espera lleguen para la fiesta del fútbol.
Este problema se suma a las críticas por la represión contra la comunidad LGTBI y las costumbres del conservadurismo extremo. Los hinchas no podrán libar licor en los estadios ni en la vía pública.
