El papa Francisco afirmó, que se necesitan “jóvenes realmente transgresores, no conformistas” y “que no sean esclavos del móvil, sino que cambien el mundo”.
Esto ocurrió durante su mensaje tras la misa y el rezo del ángelus que celebró en la localidad de Asti, en Piamonte (noroeste de Italia), tierra de su padre y sus abuelos. Por ello invitó a los jóvenes a “levantarse y partir” a “no quedarse quietos pensando en uno mismo, desperdiciando la vida tras comodidades y últimas modas”.
