Especialistas de distintas regiones advierten que planteamientos como nueva Constitución, reforma agraria o bonos masivos carecen de plan, financiamiento y viabilidad real.
A semanas de las Elecciones 2026, el debate se intensifica en torno a propuestas que plantean cambios en el modelo económico e institucional, como una nueva reforma agraria, una nueva Constitución o la reducción de ministerios. Especialistas regionales advierten que, sin sustento técnico ni claridad, estas iniciativas podrían poner en riesgo la gobernanza, la inversión y el desarrollo. Desde Arequipa, el consejero regional Fernando Cornejo cuestionó su carácter improvisado y señaló que priorizan el impacto emocional sobre la viabilidad real. “Toda propuesta tiene que venir acompañada de un plan, de dónde va a salir el dinero, cómo se genera inversión privada y confianza”, afirmó.
Una preocupación similar se expresa en el sur del país. El decano del Colegio de Contadores de Puno, Martín Alemán Palomino, sostuvo que buena parte de los planteamientos no dialogan con la realidad económica de las regiones. Señaló que hay propuestas que “escapan de la verdad, de la situación que amerita la región” y advirtió que el enfoque populista termina distrayendo al electorado con ofertas “facilistas, sin viabilidad técnica y no sostenibles en el tiempo”.
El economista ayacuchano Raúl Vegas Morales puso el foco en los costos fiscales. Recordó que promesas como bonos universales o ampliaciones masivas de programas sociales pueden resultar inviables. “Muchos partidos ofrecen cosas que saben que no van a poder cumplir, como bonos de S/5 mil para todos los jubilados, lo que significaría un exceso para el presupuesto nacional”, alertó. En su opinión, el debate debería centrarse menos en eslóganes y más en diagnósticos precisos: “No basta con decir asamblea constituyente o nueva Constitución; primero se debe explicar qué artículos se quiere modificar y con qué propósito”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio del Cusco, Fernando Santoyo, advirtió que este tipo de propuestas genera expectativas peligrosas en la población. Indicó que, para el sector empresarial regional, el énfasis debería estar en “fomentar la producción y el empleo”, antes que en un asistencialismo que puede comprometer la sostenibilidad fiscal. En ese contexto, el reto para el electorado será distinguir entre propuestas de transformación responsable y discursos que, aunque atractivos en campaña, pueden terminar debilitando la gobernabilidad del país.
Fuentes: Arequipa Hoy, Andes Digital, Ayacucho te Informa, Cusco Informativa