El presidente en funciones de Sri Lanka, Ranil Wickremesinghe, ha declarado el estado de emergencia en el país asiático, mientras su administración intenta sofocar el malestar social y hacer frente a la crisis económica que azota el país.
Atribuyó la medida al interés de la seguridad pública, la protección del orden público y el mantenimiento de los suministros y servicios esenciales.
