El anuncio de la presidenta Keiko Fujimori llega tras las inundaciones que dejaron a más de 380 vecinos de Villa El Salvador con aguas servidas dentro de sus casas, en un sistema de alcantarillado que hoy pone en alerta a 1.7 millones de personas en cuatro distritos de Lima Sur.
Las lluvias generadas por la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) «Aníbal» colapsaron el sistema de alcantarillado en distritos de Lima Sur como Villa El Salvador, Villa María del Triunfo, San Juan de Miraflores y Chorrillos, que en conjunto agrupan a cerca de 1.7 millones de habitantes, casi el 20% de la población de Lima Metropolitana. Solo en Villa El Salvador, la municipalidad reportó que 10 buzones colapsaron en pocas horas, afectando a 386 vecinos con el ingreso de aguas servidas a sus viviendas, mientras el municipio denunció que Sedapal no envió los equipos hidrojet prometidos.
Ante la emergencia, la presidenta Keiko Fujimori anunció el inicio de una reestructuración de la empresa estatal de agua, que en su plan de Gobierno no contemplaba medidas concretas sobre el tema. Para Francisco Dumler, expresidente de Sedapal y extitular del Ministerio de Vivienda, el primer problema a resolver es la alta rotación en la presidencia de la empresa, ya que desde que él dejó el cargo en 2022, Sedapal ha tenido seis gestiones, con un promedio de menos de nueve meses cada una. El especialista fue enfático: «Lo peor que puede pasar es que se paren proyectos con cada cambio de gestión». Por ello, planteó que la estrategia debe apuntar a un planeamiento de 10 años.
Flavio Ausejo, especialista en políticas públicas de la PUCP, coincidió en que una reorganización por sí sola no basta si antes no se determina qué falló y recordó que Sedapal solo administra agua potable y alcantarillado, mientras Lima enfrenta un problema más amplio de drenaje urbano que involucra a otras entidades del Estado. Para el especialista, «la gestión del riesgo es una responsabilidad del Estado, no solamente del funcionario que hoy ocupa el cargo».
Fuente: Gestión