Arte y Cultura
Foro Cusco reunió a representantes de entidades nacionales e internacionales vinculadas a lucha contra tráfico ilícito de bienes culturales
Entre otros, se acordó el impulso a la formación continua de los servidores y funcionarios públicos en el ámbito de lucha contra la circulación ilícita de bienes culturales.
El Ministerio de Cultura y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con la cooperación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, realizaron de manera conjunta el encuentro internacional denominado “II Foro Cusco: hacia el fortalecimiento de la cooperación internacional para la protección y recuperación del Patrimonio Cultural, en el marco de la Convención de 1970”, desarrollado los días 22 y 23 de noviembre en la ciudad de Cusco.
En esta reunión se dieron cita representantes de entidades nacionales y internacionales como funcionarios gubernamentales de Chile, Colombia, Argentina, Guatemala, Egipto; delegados del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos – FBI, Guardia Civil de España, INTERPOL de Argentina y del Comando de Carabinieri para la Protección del Patrimonio Cultural Italiano.
La primera jornada del II Foro Cusco logró dar visibilidad a los retos de la Convención de 1970, con especial atención a su aspecto preventivo, así como a los esfuerzos que realizan los países para implementar los principios y directrices establecidos en ella.
En su participación virtual, el canciller César Landa, resaltó la importancia del II Foro Cusco como un espacio para la reflexión sobre la cooperación internacional en la protección, devolución y restitución del patrimonio cultural. Asimismo, resaltó que el Foro brindaría un panorama actualizado sobre el tráfico ilícito de bienes culturales y ahondará sobre las herramientas disponibles para combatir este hecho delictivo, tomando como base la Convención de 1970.
La viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, Janie Gómez Guerrero, expuso el trabajo que viene realizando el Ministerio de Cultura del Perú, a través de sus órganos de línea, con relación a la cooperación interinstitucional mediante las mesas de trabajo, las capacitaciones regionales dirigidas a los órganos de control y entidades gubernamentales, y las charlas informativas en el marco de las acciones de emergencia; asimismo resaltó la articulación entre las comunidades y la ciudadanía.
Por su parte, la Representante de la UNESCO en Perú, Guiomar Alonso Cano, invitó a reflexionar sobre los éxitos y los desafíos de la implementación de la Convención de 1970, que hoy reúne a 143 Estados Miembros, 24 de ellos en América Latina y el Caribe. Asimismo, expresó la satisfacción de la UNESCO por la amplia participación de países en el Foro Cusco y subrayó, “la importancia estratégica tanto de la cooperación regional como la cooperación judicial internacional para una lucha más eficiente contra la importación exportación y circulación ilícita de bienes culturales”.
Durante la segunda jornada se dialogó en torno a las nuevas rutas y modalidades de tráfico ilícito de bienes culturales, con intercambio de experiencias en materia de restitución y repatriación.
Después de un intercambio fructífero para todos los participantes, se coincidió el hecho de que entre los años 2020 y 2022 se ha tenido un aumento en la identificación de bienes patrimoniales en subastas y ventas on-line. Asimismo, que la reversión de la carga probatoria sigue siendo un tema álgido para los países de destino y necesario para los países de origen, pues recae sobre estos últimos la obligación de demostrar la procedencia de sus bienes.
Dicha reflexión, abordada también en el I Foro Cusco, ha derivado en la necesidad de promover a nivel regional un instrumento normativo como el de la Comunidad Andina de Naciones (Decisión 861), a fin de fomentar la protección de nuestro patrimonio cultural producto del tráfico ilícito en los países de la Región.
Otro asunto de interés tratado ampliamente en el foro fue la prevención ante el tráfico ilícito de bienes culturales en el marco de la Convención de 1970. Los expositores coincidieron en la oportunidad que significa el involucramiento de la ciudadanía en la protección del patrimonio cultural, con énfasis en el empoderamiento de las comunidades campesinas, que ha permitido conjugar el aspecto material (bien cultural mueble) con ámbito inmaterial; siendo un caso concreto de resaltar, el pedido realizado por la comunidad del Valle Sagrado al Museo Nacional del Indio Americano del Instituto Smithsoniano, en Estados Unidos, para el retorno del “Sol del Cusco”.
Se coincidió en que cada Estado parte debe impulsar la formación continua de los servidores y funcionarios públicos para la especialización profesional en el ámbito de lucha contra la circulación ilícita de bienes culturales.
Asimismo, como parte de la clausura, el Director General para Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Embajador Carlos Herrera Rodríguez, resaltó el encuentro como una oportunidad excepcional para intercambiar experiencias entre autoridades y especialistas con la finalidad de propiciar un espacio de diálogo donde se evalúen y propongan mejoras al actual sistema de lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales. También resaltó que el evento fuera fructífero, tanto para los expositores, como para los representantes de los Estados y el público asistente.
Luego de finalizado el evento, los asistentes acudieron al “Museo Histórico Regional de Cusco”, donde actualmente se exhibe el “Sol del Cusco”, valiosa pieza de orfebrería preincaica que retornó al Perú desde Estados Unidos en junio del 2021 y que constituye uno de los casos más emblemáticos de repatriación en el Perú.
El Ministerio de Cultura, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la UNESCO, expresan su satisfacción por los resultados del II Foro Cusco, que se traducen en la actualización de las pautas para la formulación y aplicación de políticas nacionales y prácticas internacionales en la materia.
Relacionado
Arte y Cultura
Pamela
Mi compañera de carpeta en la clase del instituto es Pamela, una joven natural de Ica con muchas ganas de convertirse en comunicadora. Nuestra lección en el octavo piso del instituto culmina, y nos dirigimos hacia el ascensor. Nos acompañan nuestros demás compañeros del grupo de amigos que tenemos. Somos cinco en total y todos vamos rumbo al primer nivel. Son un poco más de las nueve de la noche, y pareciera que ninguno de nosotros tenemos apremio en regresar a casa porque en lugar de dirigirnos hacia la salida vamos rumbo a la cafetería. Nos miramos, sacamos nuestros celulares y no pronunciamos ninguna palabra. Pamela y yo tenemos un pendiente: un diálogo que hace más de una semana nos debemos. Ella y yo nos dirigimos hacia la última banca frente al establecimiento de comida que el instituto tiene, e inmediatamente el resto del grupo nos siguen. Guardo en mi bolsillo izquierdo mi móvil y le sonrío a Pamela. Los demás, probablemente, se acaban de dar cuenta que necesito privacidad con Pamela y se despiden instantáneamente. Mientras se esfuman por el largo pasadizo que los conduce a la puerta principal, ella me pregunta qué deseo decirle. Empezamos la entrevista.
Me advierte que evite las preguntas incómodas. No le hago caso. Empezamos una amena conversación hablando de cómo ingresó al mundo del modelaje. Me dice que llegó gracias a una amiga que conoció en la escuela de Marina Mora. Anteriormente, Pamela también ha bailado ballet profesional, danza inculcada por su padre. Sus ojos le brillan y supongo que es porque quiere hablar de su carrera como modelo. No me equivoco. Con un exacerbado entusiasmo me cuenta de sus participaciones en diversos eventos, tales como en canales de televisión nacional y en provincias. Sin embargo, la experiencia que jamás olvidará sucedió hace un año, y fue cuando logró consagrarse como «Miss Teen Turismo 2014». Por otro lado, me confiesa que el trajín es un inconveniente latente en quienes ejercen esta profesión. En sus épocas de modelo tenía horarios inflexibles que incluso lograron que baje su rendimiento académico. No obstante, la satisfacción de recibir una remuneración por su trabajo aparentemente sencillo era su mejor recompensa. No hay duda que como anfitriona o modelo ganaba muy bien.
La anorexia y bulimia se hacen presentes casi siempre en esta carrera me dice con suma tranquilidad. El escudo que utilizan cuando dejan de comer es la falta de tiempo o el querer bajar de peso. Y a pesar de que se les reitere que demasiado delgadas están, ellas no lo creen. Pamela, de esto no ha sido ajena, pues me comenta que hubo meses en los que no ingería sus alimentos necesarios. Esto se debía a dos factores: horarios y decisión propia. Acto seguido me confiesa que la verdadera razón para que se limitara en sus comidas se debía a las «reglas» impuestas sobre su peso, estatura y contextura dentro del entorno artístico. Llegó a pesar cincuenta y siete kilos, un peso idóneo para cualquier señorita que ostenta un metro setenta y dos de altura; mas eso no le duraría mucho tiempo. Hoy con algunos kilos de más dice aún no acostumbrarse a su cuerpo pues por un buen tiempo se vio demasiado delgada. Al mismo tiempo asegura sentirse calmada al contar con un peso regular. Su relación con Marina es de lo mejor. En los cinco años que se conocen la ha apoyado y brindado múltiples oportunidades. Un claro ejemplo se dio cuando terminó sus estudios de modelaje, y la reconocida modelo llamó a Pamela para que dictara clases en su academia. Su año de aprendizaje fue fructífero, al final.
Actualmente tiene novio. No es su enamorado, por si acaso. Acá es imprescindible que ponga énfasis en el término debido a una razón estrictamente ligada a discernir entre un concepto y otro. Para ella, el noviazgo implica compromiso, algo que ambos poseen. Jorge, su novio y mejor amigo, estudia fotografía en otro instituto. Le lleva casi diez años y es prácticamente vecino suyo. Ambos se conocieron en Ica cuando estudiaban comunicaciones en la universidad que posteriormente dejarían para venir a Lima en tiempos diferentes. Piensan viajar, pero sus prioridades son finalizar sus carreras. Los siete meses de relación que llevan la ilusionan a aspirar a su independización. Es evidente que Pamela está enamorada.
Tengo la sensación de que los minutos han transcurrido más lento de lo habitual. No han pasado ni treinta desde que dimos inicio a nuestra conversación, pero siento que llevamos horas. Es raro, pero real. Damos por terminada nuestra entrevista con un beso en la mejilla. Ella se queda aún en el instituto. Se queda esperando a su novio, quien estudia a dos cuadras y en aproximadamente quince minutos más saldrá de clase. Yo no puedo quedarme con ella, así que me marcho. Saco mis auriculares y me pierdo entre las calles miraflorinas escuchando el último hit de Sia. «Chandelier» me hace soñar despierto.
Arte y Cultura
Amor en el primer set
De lo que ocurrió en la fiesta recuerdo poco, casi nada. Estuve consciente hasta las tres de la mañana y luego, borré cassette. Había tomado casi cinco chilcanos sin pausa. Definitivamente, si no perdí el conocimiento antes fue por suerte, nada más que eso. La celebración lo ameritaba. El lanzamiento de Volver merecía disfrutarse. El set de la primera DJ estaba por terminar y yo, la verdad, había dejado de prestarle atención. Ese día era, por coincidencia, el cumpleaños de una persona muy especial para mí, y un par de días antes, le había prometido celebrarle en medio de la fiesta que con algunos amigos estaba organizando. Eso me tenía estresado. Luego pensé que no debí haberlo incluido en la fiesta, pero no podía desinvitarlo. Además, en unas horas volaba a Berlín y ni siquiera tenía mi maleta lista. Me serví otro chilcano para dejar de pensar que las cosas podrían no salir como las tenía planificadas.
Terminó el primer set y el siguiente DJ era un amigo a quien conocía recién. En ese momento, él tenía el deber de encender un poco más el ambiente. Él estaba empezando a tocar al mismo tiempo que mi teléfono empezaba a vibrar. Una nueva asistente había llegado. Estaba en la puerta principal de mi edificio. Me acababa de enviar un mensaje de whatsapp. Lo dejé tocando un poco de electrónica mientras me apuraba en pedir el ascensor. La recién llegada asistente era una persona completamente nueva para mí. Se había enterado de la fiesta por el póster que elaboré y donde redacté mi dirección en Lince detalladamente. Ella no era de Lima ni radicaba en la capital, pero por esos días estaba aquí. Nos saludamos en la entrada, le di la bienvenida y me presentó a su amigo, quien lo acompañaba esa noche.
Subimos, ingresamos al departamento y les invité dos vasos de chilcanos. Ella era alta, había venido con un pantalón ajustado y un bolso bastante pequeño y sobrio. Ella bailaba al ritmo de la música que mi amigo tocaba. Parecía ser la única que realmente estaba disfrutando de sus canciones. Los demás estaban entretenidos en sus conversaciones y ni siquiera le estaban prestando atención a la música. Ella lo miraba con admiración y luego empezaba a grabar algunos videos para inmortalizar el momento. Él no perdía la concentración y continuaba con su playlist como si su performance fuera a tener calificación o se tratara de una evaluación.
El reloj bordeó las dos de la mañana y varios de los asistentes comenzaron a retirarse. Empezaron los abrazos, los cruces de mano y los besos. Algunos se me acercaban para agradecerme por haberlos invitado y otros solo me hacían señas para que les abra la puerta y les facilite su salida. Mientras todo ello ocurría, él seguía concentrado en la consola y ella compartía risas cómplices con su amigo. Les ofrecí un trago más a cada uno, me aceptaron, pero me comentaron que luego de ello tenían que retirarse. No recuerdo bien si regresaban a casa o se iban a otra fiesta.
Terminaron sus chilcanos y se acercaron a la puerta. Entendí que esa era la señal para que vaya a despedirlos. Saqué rápidamente mi juego de llaves, dejé mi vaso con agua en la mesa y los acompañé al primer piso. Mi departamento estaba en un piso diez, así que en el transcurso del viaje en el ascensor seguro conversamos algo que en este momento ya he olvidado por completo. Les abrí la puerta principal y se quedaron afuera pese a mi insistencia de que los podía esperar hasta que llegara su movilidad.
Luego de unos meses, cuando ya había viajado y estaba con mi amigo en el teléfono, me confesó que se había enamorado de la chica de aquella vez. Tal vez el verbo preciso no fue enamorar, tal vez fue solo un gusto. Pero él había sentido una atracción que era imposible de ocultar. Le pregunté si la conocía. Me lo negó. Me preguntó cómo llegó ese día a la fiesta. Le dije que me escribió por interno. Ella no fue la única que lo hizo, además. Mis datos estaban explícitamente redactados en el flyer que hice para la fiesta. Él me admitió que le habría gustado intercambiar alguna conversación con ella esa noche en la fiesta. Le dije que era mejor si le escribía a su cuenta de Instagram. «Ya lo hice», me respondió fríamente. Ojalá la vida los vuelva a juntar, aunque sea para que tengan esa conversación que la fiesta les impidió concretar.
-
Especiales5 años agoOpinión: LA LIGA CONTRA MESSI
-
Ciencia y Tecnología5 años agoProcesadora peruana Torre Blanca impulsa exportación de fruta a países asiáticos
-
Arte y Cultura4 años agoMinedu reconformará comisión organizadora de Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja “Daniel Hernández Murillo”
-
Ciencia y Tecnología5 años agoAtenciones del Servicio de Publicidad Registral en Línea de la Sunarp crecieron en 122 %
-
Lima Norte3 años agoRumbo al GOTHIA CUP en Luxemburgo Suecia con su categoría sub 11 – Señal Alternativa
-
Ciencia y Tecnología5 años agoDepsa lanza nuevo servicio Medical Box para el sector Salud
-
Noticias3 años agoMininter anuncia creación de nueva categoría en PNP
-
Deportes3 años ago🔴#ENVIVO Cienciano vence 5-2 a Alianza Atlético en Cusco
