El sector destinó US$3304 millones entre enero y junio, impulsado por Southern Perú, Shougang y Las Bambas, mientras la producción de cobre y oro retrocede y crecen las alertas sobre el freno que representa la minería ilegal.
La inversión minera en el Perú sumó US$3304.4 millones entre enero y junio de este año, un alza de 42.7% frente al mismo periodo de 2025, según cifras del Ministerio de Energía y Minas. Solo en junio, la inversión llegó a US$662 millones (+39.1%). Por rubro, lo que más creció fue el desarrollo y preparación de minas (+105.1%) y la infraestructura (+82.9%), mientras que el equipamiento minero retrocedió 5.2%. Southern Perú lideró el ranking de empresas con US$432.6 millones invertidos, seguida de Shougang Hierro Perú, Las Bambas y Antamina.
Ese impulso en la inversión general contrasta con lo que ocurre en exploración, la etapa clave para descubrir nuevos yacimientos. En el semestre creció apenas 1.3%, muy por debajo del 38.5% registrado en todo 2025. En paralelo, la producción se estancó, puesto que el cobre cayó 4.7% en junio y el oro, 13.9%. Para Stephani Maita, economista senior del Instituto Peruano de Economía (IPE), buena parte de este freno tiene una causa concreta. «Existen alrededor de US$12 000 millones de inversiones potencialmente comprometidas por la minería ilegal», señaló, citando casos como Michiquillay, Los Chancas y el propio desarrollo de Las Bambas.
Para el socio de impuestos de EY Perú, Marcial García Schreck, el otro gran obstáculo para destrabar nuevos proyectos —sobre todo de cobre, pese a un mercado internacional con déficit proyectado— es la excesiva burocracia. El especialista remarcó que «este nuevo Gobierno tiene el gran reto de, primero, simplificar los trámites», lo que enviaría una señal positiva a los inversionistas en un momento en que la estabilidad política y los altos precios de los metales ya juegan a favor del país.
Fuente: Gestión