“Pero además –dijo– es alguien que considera la justicia social un elemento central de su visión, y eso es muy complicado”. Complicado, añadió, porque la justicia social es “robarle el fruto de su trabajo a una persona y dárselo a otra”.
El encuentro con Carlson tuvo lugar en Buenos Aires y en el mismo el candidato argentino dijo estar convencido de lo que está haciendo: “La vida sin libertad no merece ser vivida“, sostuvo.
Milei atribuyó su popularidad a haber sido jugador de fútbol, cantante de rock y economista. Una combinación, a su juicio, “atractiva en términos de producto televisivo” y que se ha sumado a que Argentina “básicamente es un país que lleva 100 años abrazando las ideas socialistas y la rebelión natural del sistema era ser liberales“.
El candidato criticó el dogma de que “donde hay una necesidad nace un derecho”, “porque las necesidades son infinitas y los derechos alguien los tiene que pagar y los recursos son finitos”, y apuntó que “toda acción estatal genera un daño más grande que lo que quiere corregir”.
Carlson consideró que Argentina es ahora un país “desesperado” y dijo sentarse frente a Milei para ver si son verdad todas las críticas recibidas en Occidente por parte, entre otros, de medios como The New York Times: “No parecía muy radical, pero juzguen ustedes mismos”, le dice sobre él a su audiencia.
En el programa, de 33 minutos, el aspirante libertario desgranó su ideología y ofreció además consejos al también candidato presidencial Donald Trump (2017-2022), que en 2024 pretende llegar de nuevo a la Casa Blanca.
“Que continúe con su lucha en contra del socialismo porque es uno de los pocos que entendió cabalmente que la pelea es contra el socialismo, que la generación de riqueza proviene del sector privado. El Estado no crea riqueza, la destruye”, recalcó.
Milei se convirtió en las primarias de agosto en el político con más apoyos de entre los candidatos a presidir Argentina.
Su formación ganó con un 30.17 % de los votos, seguida de la principal coalición opositora, Juntos por el Cambio (centroderecha), con un 28.25 %, y la oficialista Unión por la Patria (peronista), con un 27.15 %.
“Me consta que hay mucha gente orando por mí. Me siento bien”, señaló este jueves, haciendo hincapié en que el socialismo, en su opinión, “es siempre y en todo lugar un fenómeno violento, asesino y empobrecedor”.