Una catástrofe se vive en Kentucky, uno de los 50 estados de Estados Unidos. Una de las peores inundaciones en la historia se produce desde la noche del miércoles y hasta el momento ha dejado 16 muertos y miles de damnificados.
El presidente Joe Biden declaró el estado de “desastre natural” y movilizó refuerzos federales para apoyar a las zonas afectadas por la tormenta, las inundaciones, los deslizamientos de tierra y los ríos de lodo.
Algunas zonas de Kentucky registraron unos 20 centímetros de lluvia en 24 horas y las aguas de los ríos subieron repentinamente varios metros y se salieron de sus cauces. En la región de Jackson, algunos caminos se han convertido en arroyos, con coches abandonados aquí y allá.
Las lluvias torrenciales convirtieron algunas carreteras en ríos y obligaron a los habitantes a refugiarse en los tejados de sus casas mientras esperaban ayuda.
Otros quedaron atrapados por el aumento de las aguas o se vieron arrastrados cuando estaban en el interior de coches. El número de víctimas es “devastador”, declaró el gobernador Andy Beshear. “La cantidad de kentuckianos que hemos perdido es de 16 y se espera que se duplique y ahora incluirá algunos niños”, agregó.
Cientos de personas lo han perdido todo y se tardará por lo menos un año en reconstruirlo, añadió.
Los servicios de emergencia, incluida la guardia nacional, la policía y refuerzos de los estados vecinos, acuden en ayuda de las víctimas. Se han realizado unos 50 rescates aéreos y cientos desde embarcaciones, según Beshear.