Los ejércitos de Corea del Sur y Estados Unidos iniciaron sus maniobras con fuego real, de mayor escala hasta la fecha, para conmemorar los 70 años de su alianza en un momento convulso en la península por la beligerante posición de Corea del Norte.
Se expusieron sistemas de radar, misiles de crucero aire-tierra obuses de los K-9 y otras armas de gran poder destructivo y largo alcance.
