Jimmy “Barbacoa” Chérizier, un gánster despiadado surgido de la insurrección armada, está detrás de la ola de violencia que ha desatado una anarquía en Haití.
Su alias se debe a su costumbre de quemar vivos a sus oponentes, lo que le ha permitido forjarse una imagen de “tipo duro”, un rasgo esencial para cualquier aspirante a líder en este convulsionado país.
En las últimas dos semanas, las poderosas bandas han agravado la crisis y motivado la renuncia del presidente en funciones, Ariel Henry. Más de 3,800 delincuentes se fugaron de las dos mayores cárceles y el aeropuerto ha sido tomado.
