Al final del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el papa Francisco expresó su cercanía al “querido pueblo de Marruecos, golpeado por un devastador terremoto” y pidió “que la ayuda concreta de todos pueda sostener a la población en este momento trágico”, señaló.
Al finalizar el rezo del Ángelus dominical, junto a los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el santo padre también pidió “intensificar las oraciones por Ucrania, que está sufriendo mucho”.
