Noticias
Todavía los recuerdo
Todo el elementary school lo estudié en el Perpetuo Socorro, uno de los colegios más católicos y conservadores en Trujillo y el norte del país en general. El curso que más detestaba era religión. Mi odio a esa materia no era solo por las escasas habilidades pedagógicas de mi docente, sino porque nos obligaban, entre todas las tareas, a hacer una que rechazaba con toda mi alma: la Lectio Divina. Nuestra maestra nos exigía presentarle semanalmente nuestras reflexiones en una página completa sobre determinados pasajes bíblicos. Tal vez en ese momento me convencí que mi futuro era no ser católico. Al menos, no quería ser parte del rebaño que obedecía todo lo que se le indicara sin cuestionarlo.
Los cursos durante toda esa etapa los aprobé con buenas calificaciones. No era el mejor alumno, pero tampoco era un irresponsable sin rumbo. De hecho, era prácticamente imposible ser un ente sin aspiraciones y estudiar en el Perpetuo Socorro. En ese colegio todos debíamos tener una meta académica y, además, debíamos creer en Dios (o fingir que éramos creyentes). Yo cumplía con lo primero, mas no siempre con lo segundo. Recuerdo claramente cuando en algún momento nos pidieron ir a la misa a escuchar al cura y luego hacer un resumen de ello. Nunca asistí y si bien entregaba esa tarea, era por el apoyo de un amigo.
En quinto de primaria, todos en el Perpetuo Socorro debíamos hacer la primera comunión. La recepción de ese sacramento por los alumnos era muy importante para el colegio y para los padres de familia. La primera comunión se recibía normalmente entre septiembre y octubre, por ello, en los meses previos se debía recibir una preparación religiosa. A todos nos obligaban a asistir cada domingo en la tarde al colegio para escuchar clases y reflexiones católicas. Todo estaba bien, salvo un detalle: para recibir el mencionado sacramento debíamos estar bautizados. Gran parte de mi salón ya lo estaban, excepto cinco, donde estaba incluido yo.
Luego de la celebración de fiestas patrias en julio, se empezaron a programar los bautizos de los cinco estudiantes que faltábamos. Cada semana se bautizaba un alumno hasta que llegó mi turno. Mi bautizo iba a ser un día sábado, así que el día anterior me había ido a dormir temprano. Mamá se aseguró que mi ropa estuviera limpia y lista para ir con ella a la iglesia al día siguiente. Llegó el nuevo día y mamá quiso ingresar a mi habitación para despertarme. No pudo. La noche anterior me había asegurado de cerrar la puerta con llave para que nadie ingresara hasta que la celebración del bautizo haya culminado. Pese a las peticiones de mi madre y mi tía, mi puerta nunca se abrió. Nunca me bauticé ni hice la primera comunión.
Al día siguiente asistí al colegio como lo hacía cada semana y de la forma más natural. Para mí, no había pasado nada. Una profesora intentó consultarme por qué no asistí a la ceremonia. No hacía falta que le explique que no recibí la primera comunión porque no estaba bautizado. Ella ya sabía. Lo que le sucedía a los alumnos no era un secreto: todos en el colegio nos enterábamos hasta de lo más íntimo. No respondí la consulta de mi maestra y seguí mi camino. Me sentía feliz. Sentía que había ganado por fin. Esta vez, el colegio no pudo imponer algo que no me nacía. Evidentemente, no era el católico ejemplar que el colegio quería, pero poco me importaba. Tampoco podían expulsarme por profesar otro credo distinto al de ellos. El juego estaba casi en game over y yo sentía que había ganado. Al mes siguiente, nos llevaron a todos los salones de quinto de primaria a la iglesia y al término, todos fueron a hacer su fila para recibir la hostia. Naturalmente, fui el único que no hizo la fila, pues no tenía ningún sacramento. En el colegio también era posible retirarse del curso de religión y quedar apartado de todo el show que hacían alrededor de la fe católica. Había un requisito: corroborar la praxis de otra religión. Lamentablemente, no era mi caso.
El ímpetu del Perpetuo Socorro por crear seres humanos católicos era alucinante. Los padres y madres le seguían el juego. Existía la idea de que los niños y jóvenes de fe serían mejores ciudadanos cuando sean adultos. Qué estupidez. Los juegos del colegio, aunque eran tontos, los seguí durante cuatro años; en quinto de primaria puse un stop. Todavía los recuerdo.
Noticias
EL FENÓMENO EL NIÑO LE COSTARÍA S/16 000 MILLONES A LA ECONOMÍA PERUANA HASTA 2027
Credicorp Capital estima que el mayor golpe llegará el próximo año, cuando coincidan un Niño Costero fuerte y uno global, y advierte que Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad concentrarán el impacto más severo en agro, pesca y empleo.
El Fenómeno El Niño (FEN) restaría cerca de S/16 000 millones a la actividad económica del país entre 2026 y 2027, según estimaciones de Credicorp Capital Asset Management. Jonathan Gutiérrez, asociado senior de Renta Variable de la firma, explicó que, con una severidad de moderada a fuerte, el golpe acumulado superaría el 1% del PBI, por encima de lo registrado en eventos climáticos anteriores. El mayor efecto se concentraría entre diciembre de este año y marzo de 2027, cuando coincidirían un Niño Costero fuerte y uno de escala global; solo para 2026 el impacto equivaldría a 0.5% del PBI (unos S/6000 millones), mientras que para 2027 subiría a 0.8% (cerca de S/10 000 millones). Con este escenario, la firma redujo su proyección de crecimiento del país de 3.8% a 3.3% para este año, y de 4.3% a 3.5% para el próximo.
El impacto no se repartiría de forma uniforme entre regiones, ya que Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad, que en conjunto aportan el 25% de la producción agrícola nacional y el 35% de la pesquera, serían las más golpeadas por su alta exposición a estas dos actividades. Cerca del 80% de la oferta nacional de mango, palta y arándano proviene de esas zonas, por lo que una afectación climática recortaría directamente la disponibilidad de estos productos. Gutiérrez precisó que, al sumar la contribución de actividades como comercio, transporte y manufactura, en esos cuatro departamentos «estos verían afectada casi la mitad de su producción agregada anual».
El fenómeno también presionará los precios y el empleo. Credicorp calcula que el encarecimiento de alimentos añadirá 1.25 puntos a la inflación de este año y 0.75 puntos a la de 2027, con lo que la proyección de cierre pasa a 4.1% y 2.7%, respectivamente. En el mercado laboral, el golpe recaería sobre todo en trabajadores informales de la pesca y el agro, los sectores más ligados al salario mínimo. Pese a ello, Gutiérrez sostuvo que ese menor dinamismo sería más que compensado por sectores no primarios como construcción, comercio y servicios, impulsados por un crecimiento de la demanda interna cercano a 5% y de la inversión privada de alrededor de 10%.
Fuente: Gestión
Noticias
SEGURIDAD, EL NIÑO E INVERSIÓN: LOS RETOS URGENTES PARA LOS PRIMEROS 100 DÍAS DEL PRÓXIMO GOBIERNO
Representantes de la pesca, la minería, los gobiernos regionales y el alcalde de San Martín de Porres detallaron las medidas concretas que esperan del nuevo Ejecutivo tras el cambio de mando del 28 de julio.
A pocas semanas del inicio del nuevo gobierno, cuatro voces del sector privado y subnacional plantearon las tareas que consideran urgentes para los primeros 100 días de gestión. Sus demandas coinciden en dos frentes: enfrentar los efectos del Fenómeno El Niño, que ya golpea sectores como la pesca y amenaza con lluvias intensas en varias regiones, y recuperar el orden interno como condición para reactivar la inversión.
En seguridad, el alcalde de San Martín de Porres, Hernán Sifuentes, pidió priorizar la reorganización de la cúpula de la Policía Nacional del Perú (PNP) y del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), y la obtención de facultades delegadas del Congreso para modernizar la PNP con inversión en inteligencia y unidades de flagrancia. Para el burgomaestre de este distrito de Lima Norte, no hay margen para nuevos diagnósticos: «El orden requiere acciones inmediatas».
En el frente económico, la presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería, Jessica Luna, advirtió que El Niño ya obligó a suspender la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona centro-norte, lo que pone en riesgo a los 250 000 trabajadores directos e indirectos del sector, y pidió a Imarpe y Produce un plan ágil de monitoreo. Julia Torreblanca, titular de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, planteó acelerar una cartera de proyectos mineros por más de US$63 000 millones mediante mayor estabilidad jurídica y menos trabas burocráticas. Por su parte, Luis Neyra, presidente de la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales, calificó la respuesta ante El Niño como la verdadera prueba de fuego del nuevo Ejecutivo, y reclamó presupuesto adicional para destrabar obras de prevención paralizadas desde el desastre de 2017.
Fuente: El Comercio
-
Especiales5 años agoOpinión: LA LIGA CONTRA MESSI
-
Ciencia y Tecnología5 años agoProcesadora peruana Torre Blanca impulsa exportación de fruta a países asiáticos
-
Arte y Cultura4 años agoMinedu reconformará comisión organizadora de Universidad Nacional Autónoma de Tayacaja “Daniel Hernández Murillo”
-
Ciencia y Tecnología5 años agoAtenciones del Servicio de Publicidad Registral en Línea de la Sunarp crecieron en 122 %
-
Lima Norte3 años agoRumbo al GOTHIA CUP en Luxemburgo Suecia con su categoría sub 11 – Señal Alternativa
-
Ciencia y Tecnología5 años agoDepsa lanza nuevo servicio Medical Box para el sector Salud
-
Noticias3 años agoMininter anuncia creación de nueva categoría en PNP
-
Deportes3 años ago🔴#ENVIVO Cienciano vence 5-2 a Alianza Atlético en Cusco
